Hace unos años me dirigí al cine a ver Matrix sin haber visto el trailer. Recuerdo la emoción que sentí mientras veía el mercurio recorriendo el cuerpo de Neo frente al espejo, mientras por dentro de mí había un gran “¿!pero qué c*j*nes!?”. No me lo esperaba. Lo mismo con “Abierto hasta el amanecer”. Los trailers son malos para lo que el director quiere hacer sentir.

District 9

Uno de los pósters de la película (D-9). Bien, ¿no?

Esta vez, conociendo la nota de IMDB me dirigí al cine a ver Distrito 9. Sabía que era una película sobre extraterrestres, pero nada más. Al principio me pareció una idea muy interesante puesto que casi la mitad de la película está narrada a modo de documental, recordando las cintas en dogma que todos hemos adorado. El resto de la película, excepto algunos minutos al final (bueno, quizá algunos más de los que yo recuerdo…porque estaba disfrutando en el cine!) también están grabados simulando esta “norma”. La película es un … drama/acción/thriller … ¡Dios mío! … ¿qué es? Es una muy buena película, punto. La película conmueve, ¡y salen aliens!. ¡Qué ritmo, qué argumento, qué desarrollo, qué final! ¡Chapó!

No voy a contar nada más, pero si no te gusta esta película es porque por tu venas ya no core la sangre, y sólo tienes un fluido de celuloide independiente.